Volver al libro

volver-al-libroQuienes promovemos la lectura entre los más pequeños, asociamos los cuentos con momentos de tranquilidad y convivencia familiar. Por eso les ofrecemos una pequeña orientación, a modo de guía,  para que ningún día termine sin un cuento, para que cada noche llegue con la seguridad que nos da la palabra compartida, esa palabra que nos acompaña al dulce y mágico mundo de los sueños.  Disfrútenlo.

 

* 0 a 2 años

La primera relación del niño con el libro es de exploración. Tal como lo hace con otros objetos, el bebé se lleva el libro a la boca para conocerlo mejor; explora su textura y se deja atrapar por el color de las ilustraciones. Es el adulto mediador (papá o mamá) quien le ayudará a establecer la relación entre el correr de las páginas y el fluir de las palabras que acompañan ese movimiento. Este primer encuentro con la narración, es el que sentará las bases para su futuro interés por la lectura, además de ser un antecedente importante para su alfabetización.

Sugeridos: Libros con texturas, con colores brillantes, con fotografías y con vocabulario de uso cotidiano.

 

* 2 a 4 años 

El conocimiento del mundo que lo rodea y la posesión del lenguaje  permiten al niño acceder al cuento con mayor seguridad. Esto le abrirá la puerta a diferentes mundos alternativos y en esta construcción de sentido, el cuento será para él un espacio de exploración de sus propios temores y emociones. Los buenos libros ilustrados cobran especial importancia como medios únicos para el abordaje individual de una historia (ya que no requieren de la presencia de un adulto para que se la cuente).

Los siguientes títulos sugeridos pertenecen al género libro álbum y son especialmente recomendables para estas edades:

Cuando Sofía se enoja se enoja de veras. Molly Bang- Editorial Scholastic       –Las Pinturas de Willy. Anthony Browne.Fondo de Cultura Económica

No, David. David Shannon. Editorial Scholastic

Gorila. Anthony Browne. Fondo de Cultura Económica

 

* 4 a 6 años

A partir de los 5 años, es posible comenzar a contar historias por entregas, novelas de aventura breves, que generen suspenso hasta el próximo encuentro.

 

En todos los casos, más allá del corpus de obras seleccionadas, es importante que el espacio de lectura por placer siga existiendo. El comienzo de la alfabetización formal es un punto de inflexión en el vínculo entre el incipiente lector y la lectura. Aprender a leer y escribir tiene para el niño un costo cognitivo muy alto que no siempre puede afrontar para disfrutar de una historia. La permanencia del lector adulto, acompañando y acercando nuevos cuentos, constituye un factor primordial para el afianzamiento del hábito de leer.

Es difícil sugerir sin dejar maravillosos libros fuera de la lista pero para empezar:

Dailán Kifki. María Elena Walsh. Editorial Alfaguara

El Túnel. Anthony Browne. Fondo de Cultura Económica

La venganza contra el chistoso. Graciela Montes. Fondo de Cultura Económica

Olivia Salva el Circo. Ian Falconer. Fondo de Cultura Económica.

-Dónde viven los monstruos. Maurice Sendak. Alfaguara

¡Estos entre muchos, muchos otros!

 

Silvina Del Pópolo

Profesora en Lengua

y Literatura Inglesa