¿Qué es la obesidad?

obesidadLa Obesidad es una enfermedad crónica multifactorial, que se caracteriza por un aumento de la masa corporal producida por un balance positivo de energía. También pueden reconocerse factores hereditarios, sociales, culturales y psicológicos. Pero un aspecto muy importante a tener en cuenta es la persistencia de hábitos poco saludables que se adquieren a lo largo de la vida.

 

Actualmente, se la considera como la epidemia del siglo, ya que afecta a diferentes grupos etarios, sin distinción de raza o sexo y constituye uno de los principales problemas en el Área de la Salud Pública. Su importancia radica principalmente en los riesgos que ocasiona, en lo que se refiere a la salud y a la incapacidad social que genera.

 

Si bien la obesidad se trata de un desorden en el que intervienen diversos factores, la ingesta excesiva de energía y el sedentarismo son las principales causas desencadenantes que llevan a que los niños presenten exceso de peso.

 

Período de desarrollo:

Esta enfermedad puede desarrollarse en cualquier período de la infancia, siendo las etapas de mayor vulnerabilidad el primer año de vida con causas como el destete temprano del lactante, la incorporación precoz de alimentos antes del tercer mes de vida y el consumo de más de un litro de leche en el día;  entre los 5 y 7 años se da por malos hábitos alimentarios y ausencia de actividad física y en la pubertad, el tejido adiposo (grasa) sufre un elevado crecimiento.

 

La obesidad en la infancia, es un factor que predispone a padecerla durante la vida adulta. Se ha estipulado que si el niño es obeso, el riesgo de padecer obesidad se va incrementando a medida que éste va creciendo.

 

Se puede afirmar que si ambos padres son obesos, el riesgo para que el niño lo sea puede hallarse en valores que van del 69 al 80 %; si uno de los padres es obeso el valor será del 41 al 50 % y si ninguno de los padres es obeso el riesgo solo será del 9 %.

 

 

 

La actividad física y los buenos hábitos alimentarios

Para que nuestros niños crezcan sanos y fuertes, además de realizar una buena alimentación o alimentación saludable, sería ideal que realicen alguna actividad física.

 

Hacer deportes, andar en bicicleta, caminar, correr y demás, ayuda a prevenir enfermedades como obesidad, sobrepeso, enfermedades del corazón, diabetes, entre otras. Es imprescindible dejar de lado entretenimientos como la televisión, la computadora y los juegos de video que sólo empeoran la salud de nuestros niños porque no requieren de ningún esfuerzo.

 

Otro factor preocupante es el alto consumo de la comida que todos conocemos como comida “chatarra”, que es aquella que tiene mucha cantidad de grasa, azúcar, sal y energía excesiva. Dentro de este grupo están los chicitos, las papas fritas, los palitos salados, los alfajores, los caramelos, los chocolates y todas las golosinas, las frituras, salchichas, hamburguesas, etc. Es aconsejable el consumo ocasional de estos alimentos.

 

Entonces, para prevenir la obesidad, es necesario:

. Comer con moderación y en forma variada incluyendo todos los grupos de alimentos en cada comida.

. Consumir todos los días leche, yogur y queso en cantidades necesarias, ya que nos aporta calcio que ayuda a fortalecer nuestros dientes y huesos.

. Comer frutas y verduras de distintos colores, que nos aportan agua, vitaminas, minerales y fibra.

. Tomar abundante agua potable, hay que tomar entre 7 y 10 vasos por día.

. Comer carne (retirando la grasa visible) porque nos brinda hierro, que nos hace sentir más fuertes.

. Ponerle poca sal a la comida y poca azúcar a la leche o postres.

. Consumir cereales, panes, pastas y legumbres.

. Mantenerse en movimiento y realizar actividad física.

. Aprovechar el momento de las comidas para charlar y conversar, de manera que sea un momento placentero.

. Condimentar las comidas preferentemente con aceite crudo y evitar las comidas fritas.

. Comer despacio y masticar bien cada bocado.

 

Pero sobre todo tenemos que aprender que comer tiene que ser un placer, un placer que nos ayuda a estar sanos si elegimos bien los alimentos.

 

Sabrina Aldana Bastanzo

Lic. En Nutrición