¿Qué es el Síndrome urémico hemolítico?

Te acercamos algunos datos importantes que te ayudarán a proteger a tu familia.

 

¿Qué es?

El Síndrome Urémico Hemolítico es una enfermedad que afecta a niños menores de 5 años y se manifiesta por diarrea acuosa que luego se hace sanguinolenta, vómitos, palidez intensa, irritabilidad y disminución de la cantidad de orina. Se contrae durante todo el año, pero es más frecuente en los meses más cálidos. En nuestro país es una enfermedad endémica transmitida principalmente por alimentos contaminados por una bacteria, la más frecuente (90% de los casos) es la Escherichia coli, productora de una toxina denominada Verotoxina. Esta bacteria es sensible al calor, lo que significa que puede ser destruida con la cocción de los alimentos.

 

La fuente de contagio principal es la carne vacuna insuficientemente cocida, la leche no pasteurizada, los productos lácteos manufacturados con leche no pasteurizada y el agua contaminada. También puede transmitirse de persona a persona. Esta enfermedad es la primera causa de insuficiencia renal en niños menores de 5 años. Puede causar la muerte o dejar secuelas para toda la vida como la insuficiencia renal crónica, hipertensión arterial y alteraciones neurológicas.

La Argentina es el país con mayor incidencia de esta enfermedad con alrededor de 300 casos por año.

 

Cómo se produce el contagio

Un procedimiento tan sencillo como la correcta cocción de una hamburguesa puede determinar la diferencia entre un niño sano y otro con problemas renales graves. Esto es así porque a los 70 grados centígrados la bacteria que produce la toxina shiga (STEC) se destruye, evitando el contagio del Síndrome Urémico Hemolítico. El riesgo aparece cuando la carne no está cocida lo suficiente, tanto en su superficie como en el interior, esto es muy común en comidas que llevan carne picada. Si bien la carne vacuna resulta la principal fuente de contagio, el consumo de lácteos y jugos de fruta no pasteurizados o de verduras y agua contaminada (que hayan estado en contacto con las heces de los animales), también puede desencadenar la enfermedad. Para evitar la vía de contagio de persona a persona (la que se produce por el contacto con la materia fecal del enfermo), se insiste en la necesidad de lavarse las manos, con agua y jabón, luego de ir al baño y antes de manipular los alimentos.

 

Como proteger a nuestros pequeños

Asegurar la correcta cocción de la carne. Utilizar distintos utensilios de cocina para cortar la carne cruda y para trozarla antes de ser ingerida. (tabla de madera para verduras y tablas de plástico para manipular carnes)

Evitar el contacto de las carnes crudas con otros alimentos.

Controlar el uso de leche y derivados lácteos correctamente pasteurizados y conservar la cadena de frío, verificar además fechas de vencimientos.

No consumir jugos de fruta no pasteurizados.

Lavar cuidadosamente las verduras y frutas.

Asegurar la correcta higiene de las manos (deben lavarse con agua y jabón) antes de preparar los alimentos. Lavarse las manos con agua y jabón luego de ir al baño.

Consumir agua potable; ante la duda hervirla.

 

Consecuencias y tratamiento

La insuficiencia renal aguda es la consecuencia más común del SUH. Produce una pérdida súbita de esa capacidad del órgano urinario para eliminar los residuos, concentrar la orina y conservar los electrolitos. En el 5 por ciento de los casos, la afectación renal puede resultar crónica o recurrente. Este síndrome puede derivar, además, en anemia y alteraciones neurológicas. Una vez diagnosticado, el especialista propiciará lo que se denomina «tratamiento de resorte» a fin de contrarrestar los síntomas. Según datos del Comité Nacional de Nefrología, el 70 por ciento de los niños que padecen esta enfermedad se recuperan sin secuelas, sin embargo, es necesario controlarlos regularmente porque, en algunos casos, desarrollan problemas renales o hipertensión como consecuencia tardía del síndrome.

 

 

Dra. Mara Bastanzo

Médica pediatra MN 104500 MP 9618