¿Por qué es tan importante que jueguen?

juegosEl juego es uno de los aspectos esenciales del crecimiento, favorece el desarrollo de habilidades mentales, sociales y físicas; es el medio natural por el cual los niños expresan sus sentimientos, miedos y fantasías de un modo espontáneo y placentero. Asimismo, sienta las bases para el trabajo escolar y para adquirir las capacidades necesarias en etapas posteriores de la vida.

Jugando los chicos crecen, se relacionan, aprenden a hablar, a comer, incorporan conceptos nuevos, entienden cómo funcionan las cosas y desarrollan su imaginación. Jugando también se expresan y nos ayudan a conocerlos.

El juego es algo universal, los chicos de todas las sociedades, en todos los tiempos han jugado. Todas las teorías vinculadas al desarrollo de los chicos hablan del juego como algo absolutamente necesario y positivo.

Hoy en día los chicos están particularmente expuestos en diversos ámbitos a grandes tensiones y enfrentan situaciones de alto nivel emocional como accidentes o violencia familiar. A través del juego, se presenta una salida para expresar sus emociones y frustraciones sin temor a las consecuencias. Les permite expresar todo aquello que todavía no tienen la capacidad de decir con palabras.

Además gracias al juego, aprenden a lidiar con situaciones de la vida. Los ayuda a entender que ellos pueden hacer elecciones, pero éstas siempre tienen consecuencias. Aprenden que tienen el control, y los papás también pueden cumplir un rol importante cuando juegan con sus hijos.

La escuela es el lugar ideal para aplicar la terapia del juego. Los niños pasan la mayor parte del día en el colegio. Están mucho tiempo jugando y esto les sirve para aprender, tener la oportunidad de ver y experimentar roles en un mundo diferente.

En relación a la elección de los juguetes; los niños van cambiando sus preferidos en función de las situaciones de la vida que van transcurriendo.

Los mejores juguetes son los que brindan más posibilidades de juego y se adaptan a sus gustos, su carácter y a la etapa evolutiva del niño; no siendo necesariamente los más sofisticados ni costosos. Es importante que el juguete cumpla con las normas de seguridad vigentes; que no sea violento y que se adapte a la edad.

Durante el primer semestre del bebé, todo lo nuevo es llamativo, escuchan con atención, siguen y fijan la mirada en elementos de colores vivos, todo lo tocan y llevan a la boca, por lo que deben ser lavables; de distintas texturas y no desarmarse fácilmente en elementos pequeños. Algunos ejemplos serían móviles, mordillos, sonajeros.

El segundo semestre se caracteriza por un ser cada vez más activo, con ansias de desplazarse rodando, gateando hasta llegar al objetivo que llamó su atención. Podrían ser pelotas, cubos, bloques para encastre de múltiples colores, que se puedan morder y chupar.

El segundo año de vida se caracteriza por una curiosidad creciente sin límites. Investigar, explorar serán sus actividades favoritas. Los ideales serían objetos de arrastre, con ruedas, instrumentos, muñecas, autos.

A partir de los 3 años, les gusta desarmar todo lo que tienen al alcance para conocer su funcionamiento. A los 4 años ya prefieren imitar escenas familiares y profesionales. Pueden utilizar rompecabezas simples o apilar cubos.

Es importante planificar actividades al aire libre y organizar salidas en familia al parque o plaza del barrio para pedalear o jugar con la pelota.

Hacia los 5 años, ya es un ser independiente, disfruta de colaborar en las tareas de la casa por lo que se entretiene acompañando a la mamá. Se recomienda evitar juegos bélicos, prefiriendo aquellos con instrucciones o normas que estimulen la memoria como juegos de mesa, cuentos, lápices de grasa, acuarelas.

Con respecto a la televisión o computadora, se debe ser muy claro en cuanto a los límites de los horarios. No se aconseja más de 2 horas diarias.

Una vez cumplidos los 7 años y sabiendo leer y escribir adecuadamente, se sugieren juegos de estrategia y habilidad mental como libros de aventura, disfraces, cajas para realizar experimentos, etc. Pueden en esta etapa colaborar en la elección, ya que tienen gustos y preferencias más definidos.

 

En síntesis, el juego…

. Es una actividad imprescindible para el niño. El juego es necesario para el desarrollo intelectual, emocional y social.

. Permite tres funciones básicas de la maduración psíquica: la asimilación, comprensión y adaptación de la realidad externa.

. Exige ofrecer al niño el tiempo y los medios favorables para que lo pueda realizar a su modo.

. Favorece las adquisiciones sociales tempranas, las habilidades de comunicación social. Es una preparación para la vida adulta.

. Como conducta exploratoria, impulsa la creación de campos de acción y la creatividad.

. Tiene un sentido para el niño. Cuando se le interrumpe cualquier juego, se le priva del desenlace de un argumento creado por él mismo con una finalidad que no siempre alcanzamos a comprender.