Mitos y verdades sobre la adquisición y desarrollo del lenguaje

El desarrollo del lenguaje es el proceso por el cual las personas adquieren la capacidad de comunicarse a través de la lengua. Leé la nota y entérate todo lo que necesitás saber sobre el tema.

 

¿Qué debo tener en cuenta para saber si mi hijo habla bien para su edad?

No son pocas las consultas que recibe un profesional del lenguaje en su consultorio sobre el desarrollo del lenguaje en el niño. Las mamás, no sin preocupación,  declaran con angustia: “¡Mi hijo habla peor que sus compañeros de sala!”

 

Ante todo, cabe recordar que las comparaciones son siempre riesgosas y desaconsejables. Cada niño es único y habrá que atender a su individualidad. Más allá de esto, puede que sí nos encontremos frente a un niño que no tenga  las habilidades lingüísticas necesarias para desarrollarse adecuadamente. ¿Cómo saber si nuestro hijo está dentro de los niveles correspondientes a su edad? Podemos tener en cuenta los siguientes indicadores:

 

Desarrollo a partir de los 3 años.

Después de la etapa de dos palabras, el lenguaje crece de tal manera que es difícil enmarcarlo bajo un título.

Durante el tercer o cuarto año de vida, el lenguaje, aún teniendo cierto aire telegráfico, crece de forma vertiginosa…

 

Algunas características a considerar:

– El vocabulario pasa de unas cuantas palabras a varias, cientos de ellas.

– Las frases se hacen más largas y complicadas.

– Se incluyen preposiciones en las frases

– Aparecen los artículos. (la-lo-el-las)

 

Durante el tercer año, aunque con diferencias individuales, se adquieren las reglas de sintaxis, es decir,  se ordenan y se enlazan las palabras para formar oraciones y estas se unen estas entre sí.

 

Es común que los niños de esta edad hagan regulares algunas formas de los verbos que son irregulares. (p. ej. “yo cabo” por “yo quepo”). Seguramente son formas que nunca han oído de labios de los adultos porque que no surgen de la imitación, sino del mismo niño que,  recurriendo a ciertas reglas aprendidas, las aplica a otras palabras. El resultado es un vocablo disparatado que nos causa gracia.

 

Los tres años de edad son importantes para lo que llamamos sobre-regularización. La mayoría de los lenguajes tienen irregularidades, pero a los niños de esta edad les encantan las reglas y se saltarán algunas de las mencionadas irregularidades que aprendieron cuando eran más pequeños.

 

Estas formas desaparecen poco a poco al escuchar modelos correctos.

 

Como referencia,  podemos decir que los niños comprendidos en esta franja etaria pueden hablar en frases de cuatro palabras pero tienen un vocabulario que ronda las mil.

 

Cabe destacar que se trata de indicadores generales y  que si nuestro hijo no se acerca a los mismos o notamos otras dificultades, es necesario consultar a un fonoaudiólogo para que evalúe al niño.

 

 

 

Lic. M. Alejandra Carrizo

Fonoaudióloga, Mat. 711

Postgrado en Lenguaje Infantil