La Buena Leche

web-buenalecheAmamantar no es solo la forma más natural y saludable de darle alimento al bebé, es también la manera de entablar un fuerte vínculo con él y prevenir muchas enfermedades. Además la compañía, la voz, y el contacto con la madre, dan al bebé mucha seguridad y hace que se estimulen todos sus sentidos.

 

Abracadabra te acerca este “diccionario”, una práctica guía para despejar dudas y favorecer el amamantamiento.

 

Alvéolos

Se ubican en el interior de las mamas, y es el sitio donde se produce la leche materna. Alrededor de los alvéolos se localizan las células mioepiteliales, cuya función es comprimirlos para que la leche sea expulsada hacia los conductos de salida, a través de los que llegará al pezón.

 

Areola

Zona de color intenso que circunda el pezón. En la areola se encuentran las glándulas de Montgomery.

 

Baja producción

La falta de leche –real o aparente- es una de las preocupaciones más comunes entre las flamantes mamás, y representa la causa más frecuente de abandono de la lactancia. Cuando la madre asegura que no tiene suficiente leche, las razones más comunes suelen ser, entre otras: que la prendida al pecho no es correcta, que el bebé permanece poco tiempo en cada mama, que no mama con la frecuencia adecuada, o que confunde el pezón debido al uso de chupetees o mamaderas.

 

Bajada de leche

Si bien varía en cada mamá, generalmente se produce al tercero o cuarto día después del parto.

Una succión frecuente y activa hace que la leche baje más rápidamente. La mujer lo percibe porque siente los pechos turgentes, calientes, y en ocasiones hinchados y doloridos.

 

Calostro

Denso, amarillento y escaso, es la primera variedad de leche que fluye de los pechos.

Alimenta al bebé durante los primeros días de vida, hasta que se produce la bajada de la leche, más blanca y consistente. El calostro es el alimento por excelencia para el recién nacido: además de brindarle los nutrientes que necesita, posee propiedades inmunológicas que lo defienden de los gérmenes y alérgenos del medio ambiente.

 

Composición de la leche materna

La leche materna es un tejido vivo que posee todos los nutrientes que el bebé necesita en un balance perfecto. Por eso, no puede compararse con ningún otro alimento. A medida que el pequeño crece, la leche va modificándose, para adaptarse a los diferentes requerimientos nutricionales.

 

Conservación de la leche

La leche materna puede conservarse en la heladera durante 24 a 48 horas (según la temperatura ambiente), o en freezer por 3 a 6 meses, sin que sus propiedades se alteren. Extraerse la leche y almacenarla permite que el bebé pueda continuar alimentándose correctamente cuando la mamá se reincorpora a su actividad laboral.

 

Despertar nocturno

Es normal que durante los primeros meses de vida el bebé pequeño se despierte por las noches. ¿A qué se debe? Su cuerpito es diminuto y por lo tanto también su estómago, de modo que la capacidad es mínima. A medida que crece, la capacidad del estómago aumenta, el bebé toma más leche, y el lapso entre una mamada y la siguiente se prolonga.

 

Destete

Es un proceso lento y progresivo que comienza a los seis meses de vida, con la introducción de los alimentos semisólidos, y finaliza cuando se deja de poner al bebé al pecho. Para que el destete no resulte traumático para el niño ni para la madre, debe hacerse en forma paulatina e imperceptible par el pequeño. A la hora de iniciar el proceso, conviene suspender las mamadas de a una, para ajustar la producción de leche y permitir que el bebé asimile el cambio sin percibirlo. La mamada de la noche es, por lo general, la última que se debe suspender, porque es la más difícil de abandonar, tanto para el bebé coma para la mamá.

 

Duración de la mamada

Cuánto tiempo dejar al pequeño al pecho es un duda frecuente. No hay reglas fijas: depende del ritmo de succión y de la cantidad de pausas que el niño haga mientras está mamando. A priori, es posible afirmar que conviene que permanezca unos 20 minutos en el primer pecho, siempre y cuando la mamá no se vacíe antes.

Si transcurrido ese lapso el bebé aún tiene hambre o necesidad de continuar succionando, habrá que ofrecerle el otro pecho, hasta que se muestre satisfecho.

 

Eructo

La función del “provechito” es eliminar el aire que ingresa en el aparato digestivo mientras el bebé se alimenta, en el pecho o con biberón. Pero no todos los pequeños eructan, y aunque no es obligatorio que lo hagan, es conveniente, dado que les proporciona un gran alivio. Cuando el bebé es chiquito, por lo general no puede eructar por sus propios medios, necesitan que mamá (o papá) lo ayuden.

Las posiciones adecuadas para que haga su provechito son: sentado, acostado boca abajo, o apoyado boca abajo sobre el hombro, mientras se le dan unas suaves palmaditas en la espalda.

 

Glándulas de Montgomery

Pequeñísimas protuberancias que se localizan en la areola. Durante el embarazo se tornan más prominentes y producen una secreción sebácea, que tiene propiedades antibacterianas y lubricantes y un olor particular.

 

Grietas del pezón

Especie de fisuras o pequeñas lastimaduras que se producen en el pezón y que pueden aparecer en uno o en ambos pechos a la vez. Son muy dolorosas y en ocasiones llegan a sangrar. Suelen ser más frecuentes en las mujeres de piel blanca que en las piel morena. La causa más común es la posición incorrecta durante la lactancia.

 

Hiperproducción

En ocasiones, los pechos producen una cantidad de leche superior a la que el bebé requiere, situación relativamente común durante las primeras semanas de vida.

Además del fluido espontáneo, la producción excesiva puede producir hormigueros en las mamas, grietas en los pezones y las tan temidas mastitis. Las mamas muy llenas lucen excesivamente turgentes y henchidas, y el bebé tiene dificultades para atrapar el pezón. Por eso, se recomienda extraer un poco de leche del pecho antes de ofrecerlo al niño.

 

Inmunidad

Tanto el calostro como la leche proveen anticuerpos que protegen al bebé de innumerables enfermedades.

 

Introducción de semisólidos

A los seis meses, el bebé empieza a incorporar, de a poco, los primeros semisólidos. Esta introducción de alimentos no reemplaza la lactancia sino que la complementa durante mucho tiempo. De hecho durante el primer año de vida la alimentación básica del bebé es la leche materna.

 

Libre Demanda

La libre demanda consiste en ofrecer la teta solamente cuando el bebe manifiesta apetito y no cuando el reloj  indica la hora de comer.  Alimentar al bebé con la cantidad y calidad que necesita para un adecuado crecimiento, tanto físico como emocional, es la consigna básica de la libre demanda,  y ofrece numerosas ventajas: el niño se desarrolla de  manera apropiada, el contenido graso y calórico de la leche es el más elevado, y las mamas tienen una menor retención láctea, de modo que el dolor de los pezones disminuye así como la frecuencia de infecciones mamarias.

 

Líquidos

Para poder “fabricar” leche, la mamá necesita tomar líquidos (agua, jugos, leches, caldos) en forma abundante. Una incorporación insuficiente se ve reflejada en la escasez de la leche. La consigna es beber una buena cantidad con las comidas, y una vaso de agua antes de iniciar cada mamada.

 

Mastitis

Es una de las complicaciones que pueden producirse durante la lactancia. Se trata de una infección localizada en el pecho, causada por bacterias u hongos. La mastitis se indica como un cuadro de gripe, con dolores musculares, fiebre alta, e incluso sensación de náuseas. A las pocas horas, se define un dolor, hinchazón y una mancha rojiza sobre la mama. Es imprescindible consultar al médico para confirmar el diagnóstico y recibir el tratamiento apropiado.

 

Nutrición materna

Alimentarse es hacer una dieta equilibrada, que aporte las calorías y nutrientes que el organismo necesita.

 

Pechos pequeños

Muchas mujeres suponen que pechos pequeños e insuficiente producción lácteas son sinónimos. Sin embargo, el tamaño de las mamas nada tiene que ver  con la cantidad de leche que son capaces de fabricar. Lo importante no es el tamaño sino la frecuencia de las tomas: a mayor succión, más cantidad de leche.

 

Pezones

Excepto que presenten alguna característica que dificulte la succión, los pezones normalmente no requieren preparación previa para la lactancia. Los pezones planos y los umbilicados no representan un impedimento para amamantar, pero es conveniente consultar con un profesional, dado que requerirán mayor atención. Los masajes y ciertos dispositivos especiales para extender los conductos pueden resultar útiles para ayudar a formarlos.

 

Posiciones

Varias son las posiciones para amamantar al bebé: sentada, acostada, en postura invertida, con almohadones… Pero la mejor es -sin duda- aquella en la que tanto la mamá como el bebé se sienten cómodos. Una posición adecuada favorece la producción de leche y evita los dolores de espalda. Pero es recomendable variar las posturas, para vaciar mejor todos los cuadrantes del pecho. Por otro lado, es necesario que el bebé no solo se prenda del pezón sino también de la areola, que no tironee y que sus ojos queden alineados con los de su mamá.

 

Practicidad

Uno de los beneficios de la lactancia es que resulta sumamente práctica. Cuando el bebé tiene hambre, no hace falta más que prenderlo al pecho, sin ningún preparativo previo. Además, la leche materna nunca se acaba, no hay que calentarla porque siempre está a la temperatura ideal, y tampoco es necesario esterilizarla. Y como si fuera poco, ¡es gratis!

 

Producción láctea

La cantidad de leche que producen los pechos se basa en una perfecta ecuación de oferta y demanda: si el bebé se alimenta con frecuencia, el organismo responde fabricando más para satisfacer las necesidades. Por el contrario, si la criatura no consume demasiado, el cuerpo interpreta que debe elaborar una cantidad menor.

La producción de leche está estrictamente relacionada con los requerimientos del bebé y depende, casi en forma exclusiva, de la eficacia de la succión.

 

Prolactina

Hormona segregada por la hipófisis que estimula la producción de la leche. Cuando el bebé comienza a succionar, la prolactina viaja raudamente -a través de la sangre- desde cerebro hasta los alvéolos, para que los pechos elaboren rápidamente la leche.

 

Relactación

Recurso que se emplea durante los primeros meses, cuando por algún motivo es necesario apelar a la leche artificial para prevenir la pérdida de peso.

Requiere de un relactador, dispositivo compuesto de un frasco y una sonda, uno de cuyos extremos se introduce en el recipiente – que contiene la leche materna o de fórmula- y el otro se adhiere al pezón. Así, el bebé recibe el alimento del envase, pero succionando la sonda desde el pecho materno. La ventaja es que el niño continúa succionando el pezón. De esta manera, se evita que se acostumbre a la tetina y pierda el interés por el pecho. Además, mediante la succión, el pequeño estimula la función de las mamas, que recuperan su capacidad de producir leche.

 

Sabor

Si alguna vez pensaste que el bebé conoce un único sabor, te equivocaste. ¿Sabías que la criatura que toma pecho adquiere una variedad más amplia de experiencias gustativas que la toma únicamente leche artificial? aLa composición y el sabor de la leche varían a lo largo del día, de acuerdo con los alimentos que la madre consume. De alguna manera, eso va preparando al niño para los alimentos que comerá más adelante.

 

Sacaleche

Dispositivo diseñado especialmente para extraer la leche del pecho materno. Los hay manuales, a pila, eléctricos, y se comercializan en negocios especializados, farmacias y en algunos supermercados. Vale destacar que con los sacaleches actuales la extracción no resulta para nada dolorosa.

 

Salud

Los bebés alimentados a pecho se enferman menos. Está comprobado que padecen menos episodios de otitis, raramente se constipan, y las probabilidades de sufrir dermatitis del pañal y obesidad son sustancialmente menores. Además, la lactancia posee un efecto protector contra la diabetes y el colesterol elevado.

 

Vínculo

La leche materna es el mejor alimento para el cuerpo, y también para el alma. La lactancia favorece un vínculo estrecho y único entre el bebé y su mamá, una relación de amor, de enriquecimiento mutuo, basada en el diálogo íntimo entre ambos. Amamantar es una experiencia gratificante, donde el bebé despierta en la madre sentimientos y respuestas insospechadas. Y la mamá, por su parte, estimula afectiva, psicomotriz y sensorialmente al niño cuando le da la teta.

 

Vuelta al trabajo

El hecho de reiniciar la actividad laboral no tiene por qué significar el fin de la lactancia. De hecho, es posible seguir amamantando durante todo el tiempo deseado. La mujer puede extraer su propia leche para alimentar al pequeño cuando está lejos de casa.