¿Es mi hijo un comedor selectivo?

comedor-selectivoSe niega a probar nuevos alimentos: ¿es mi hijo un comedor selectivo? Nuestros pequeños tienen personalidad propia y, por eso, les pueden gustar sólo ciertos sabores, olores, texturas o colores. Este hecho puede alejarlos de algunos alimentos.

 

¿A quién le gustaban las espinacas a los cinco años? ¿Quién no ha dado “guerra” a la hora del almuerzo? Ahora son nuestros hijos los que se niegan a comer y nosotros quienes nos preguntamos: ¿qué puedo hacer? ¿Por qué no come alimentos que ni conoce? No se preocupen: les traemos diversos consejos muy prácticos para manejar la situación.

 

Comedor selectivo: ¿qué es?

Los expertos utilizan el término “comedor selectivo” para describir a niños que comen sólo un número muy limitado de alimentos y que tienen una fuerte reacción negativa hacia otros no deseados.   Según estudios realizados por expertos de universidades del norte de EE.UU y el Western Psychiatric Institute, en Pittsburgh, estos niños pueden ser exigentes comedores en la edad adulta si no se los estimula a probar nuevos alimentos en edades tempranas.

Es cierto que puede causar impotencia, agobio o preocupación ver que los niños apenas comen, ver cómo no salen del “menú” que ellos mismos han adoptado como “válido” (casi siempre, compuesto por alimentos no muy saludables en exceso).   Pero… ¿se han planteado cómo se sienten los pequeños cuando esto mismo les sucede ante personas con las que no tienen tanta confianza como con los padres?

 

En ese momento, no tienen tanta opción de salirse con la suya… No sólo debe preocuparnos la nutrición, sino también el factor psicológico puesto que pueden sentir ansiedad al ver que son los únicos que no comen lo mismo que los demás y llegar a evitar el contacto con sus compañeros o incluso peor, fingir que han olvidado el almuerzo para evitar ese malestar.

 

Como papis debemos dar el ejemplo y motivar a los peques a comer variado y equilibrado porque la falta verduras, frutas y otros alimentos en su dieta puede ocasionar problemas de salud en un futuro.

 

 

Las verduras: eternas rivales

En momentos de desesperación pueden pensar que si los niños tienen hambre, comerán lo que les sirvan (aunque no les guste), pero así no los ayudan, sino que los perjudican, al crearles ansiedad.

 

“Si comes dos cucharaditas más de puré puedes ir a ver la tele”: este tipo de “soborno” puede resultar también negativo, ya que pueden vernos como el enemigo al forzarles a hacer algo que para ellos es desagradable.

 

Siete consejos útiles sobre alimentación infantil

. Ser flexibles: tener en cuenta las preferencias de los pequeños (pero sin dejar que ellos impongan los menús).

. No premiarlos con golosinas o dulces: puede crear futuros hábitos alimenticios perjudiciales para ellos.

. No obligarlos, ni castigarlos o dejarlos sin postre: el postre es parte de su alimentación, no es una recompensa.

. Acercarlos a los alimentos: una buena manera podría ser cocinar con ellos para que se familiaricen con los alimentos.

. Nosotros, el modelo a seguir: lo esencial es que vean que  no sólo les decimos que comer de todo es saludable, sino que lo hagamos.

. Juntos es mejor que separados: las conductas alimentarias saludables se aprenden mejor en buena compañía.

 

. Asociar sabores: podemos cocinar los alimentos que no les gusten tanto junto con otros que sí.

 

Se trata de un proceso lento, donde la imaginación, el cariño y la paciencia deben ser constantes, para crear en ellos la curiosidad y el interés por experimentar con nuevos sabores. La mejor recompensa será poder verlos comer de todo disfrutando de ello, así que ¡mucho ánimo!