¿Es conveniente que los niños consuman productos light?

productos light2Si nos detenemos a mirar los carritos en los supermercados, vamos a observar que normalmente incluyen algún producto light: yogur, galletas, edulcorante. Guiados por la fantasía de reducir unos kilos, las heladeras y las alacenas se visten de verde y estos productos, elegidos para mamá o papá, llegan a los niños y forman parte de su alimentación cotidiana. Pero, ¿están elaborados para ellos, contribuyen a su salud y desarrollo? Esta pregunta es la que aspiramos a responder en la siguiente nota.

 

Los productos light (bajo, liviano) son aquellos alimentos reducidos en grasas, carbohidratos, azúcares y calorías. Esto se logra con la disminución, eliminación o sustitución de uno o varios nutrientes del alimento natural.

 

En realidad, no siempre tenemos que recurrir a un alimento light para mantener nuestro peso; en general, basta con consumir alimentos menos grasosos y con menos cantidad de azúcares y sal. “Todo con medida, nada en exceso” es la primera regla de una alimentación equilibrada.

 

Enfocándonos en los chicos, podemos afirmar que un niño normal, sin sobrepeso, obesidad o diabetes no necesita consumir productos light sino más bien tener una alimentación ordenada, con variedad de frutas y verduras y realizar actividad física o un deporte.

 

Aún más, los productos bajos en calorías no son una buena alternativa para pequeños en plena etapa de desarrollo, con necesidades nutricionales mayores por su gasto energético. Si los chicos consumen este tipo de productos en exceso, podemos restarles nutrientes esenciales y producir carencias en su nutrición.

 

En síntesis, los alimentos light son indicados solo en niños con obesidad, diabetes u otras enfermedades, pero en paralelo con un paulatino cambio de hábitos en la alimentación y actividad física regular. En todos los casos, es importante contar con indicación médica o del nutricionista.

Hay que recordar que los niños obesos tienen una probabilidad mayor de ser adultos obesos. Por eso es fundamental poder intervenir en esta etapa.

 

Pros

. Estos alimentos son adecuados para quienes deben limitar el aporte energético en su alimentación.

. Específicos para llevar un control de grasas.

. Buenos para llevar el control de azúcares.

 

Contras

. Si se abusa de su ingesta, aumenta el riesgo de desequilibrios nutricionales.

. En ocasiones, al leer la palabra light creemos que son productos adelgazantes.

. Comemos el doble solo por ser light, en vez de comer solo la cantidad que nos saciaría.

 

La ayuda del rotulado

Las etiquetas de los productos son nuestras aliadas a la hora de seleccionar un alimento, ya que contienen información orientativa, tanto para adquirir alimentos frescos como secos (arroz, fideos, legumbres, sémola, cereales, copos). Paso a paso, estas son las recomendaciones:

 

. Leé la etiqueta antes de comprar, en especial lo que se refiere a la composición nutricional.

. Identificá la fecha de elaboración y vencimiento.

. Preferentemente, no adquieras alimentos sueltos; si lo hacés, preguntá sobre su procedencia.

. Leé el mensaje nutricional o saludable presente en los alimentos.

. Elegí siempre alimentos que contengan hierro, calcio, ácido fólico y fibras, entre otros nutrientes.

 

Beneficios de la alimentación natural

La clave está en seleccionar cuidadosamente los alimentos que les damos a nuestros hijos. Los papás tenemos que ayudarlos a mejorar hábitos alimentarios e incluir diversidad de frutas, verduras y agua en su alimentación.

 

Probar nuevos sabores y texturas se convierte en una experiencia sensorial única y en una oportunidad de aprendizaje para los chicos. El objetivo es que los niños y las niñas reciban en las etapas iniciales de su crecimiento la mejor alimentación para desarrollar todo su potencial físico, intelectual y emocional, que impactan a largo plazo en su salud integral.

 

Volviendo a los productos dietéticos y a modo de ejemplo, es recomendable que en lugar de optar por un chocolate o alfajor light para merendar, consuman frutas de estación, frutos secos (almendras, nueces, maníes) o desecados (pasas de uva, orejones de durazno, peras, ciruelas) y jugos naturales o licuados, en vez de gaseosas.

 

Los niños pasan muchas horas en la escuela, donde además de ingerir alimentos, comparten y adquieren hábitos de alimentación de sus pares. Por eso, es importante no sólo cuidar la alimentación en el hogar, sino también asegurar una buena alimentación en el colegio.

 

El excesivo consumo de golosinas, papas fritas, palitos salados, gaseosas, comidas con alto porcentaje de azúcares y grasas y pocos nutrientes, contribuye a aumentar el riesgo de sobrepeso, obesidad, caries y otras enfermedades.

 

Buenos hábitos

Algunos hábitos que pueden ayudar a promover conductas saludables en los niños son:

. Por la mañana, aunque el niño sienta sueño, hacer un buen desayuno con una bebida con leche o yogur y pan con dulce.

. Llevar una colación de casa que puede ser una fruta, un sándwich o cereales, en lugar de llevar dinero para comprar el alimento en el kiosco del colegio.

. Planificar semanalmente las compras de los alimentos y organizar los horarios en casa para compartir la comida en familia. Para quienes almuerzan en la escuela, comer de todo un poco e incluir siempre verduras de todos los colores y una fruta.

. No ingerir todos los días gaseosas y golosinas. Acostumbrar a los niños que tomen agua segura.

. Ofrecer colaciones (no picoteo). Estos “tentempié” no deben superponerse con los horarios del desayuno, almuerzo, merienda y cena para evitar que el pequeño suprima las comidas principales.

. Evitar la TV y otras distracciones a la hora de comer, favoreciendo el diálogo en familia.

. ¡Lavarse siempre las manos antes de comer y cepillarse los dientes después!

. Estimular a los chicos a que realicen actividad física (caminatas, bicicleta, danza) o que practiquen un deporte que disfruten (natación, futbol, básquet, tenis, otros).

 

 

Lic. en Nutrición Fátima Ghazoul

Departamento de Educación para la Salud

Ministerio de Salud