El rol de los abuelos

Dentro de la familia, en su ciclo y evolución, se producen cambios en los roles y en las relaciones de sus integrantes. Es de suma importancia considerar el rol de los abuelos que cada vez más son protagonistas del cuidado y el acompañamiento en la educación de los niños.

 

Si bien es responsabilidad de los padres determinar cómo será la crianza y educación de sus hijos, fijar los límites y los alcances en las conductas y hábitos de los más pequeños, en la vida cotidiana los abuelos son muy importantes porque se suman a esta labor, cargada de afecto.

 

Actualmente mamá y papá trabajan fuera de casa casi la misma cantidad de horas o tienen actividades extra familiares, por lo cual, los chicos necesitan ser atendidos y cuidados por personas externas al núcleo familiar. Entonces, la figura de los abuelos adquiere una gran importancia dentro de la familia y una valiosa función social que contribuye al fortalecimiento de los vínculos afectivos tanto con los papás (sus hijos) con quienes comparten esta tarea vital, como con los nietos, que se nutren del amor y el cuidado de los mayores.

 

Lo importante de destacar es que no deben suplirse los roles sino complementarse.

 

Mamá y papá son los responsables de todo lo referente a la crianza, educación y cuidado de los hijos y los abuelos acompañan y ayudan en esta labor sin olvidar que son padres de sus hijos –hoy adultos- y que este rol se mantiene vigente en el tiempo, vinculando a cada parte desde un lugar diferente.

 

Para que exista una buena relación entre los abuelos y los nietos es muy importante considerar la frecuencia con la que se ven, ya sea que los abuelos ayudan a cuidar periódicamente a los pequeños o bien se ven en calidad de visitas, la frecuencia es necesaria para fortalecer el vinculo. Cuanto más contacto tengan, mejor se conocerán, sabrán de qué hablar, compartirán actividades y se comprenderán más. Todo lo que se pueda compartir será bueno y enriquecedor para la relación.

 

 

Resumiendo:

 

Las funciones más importantes de los abuelos son:

Enseñar, aconsejar y transmitir valores: Acompañar a los padres es esta difícil pero apasionante tarea es valioso para todos: abuelos, padres y nietos.

 

Cuidar: Los abuelos son una gran ayuda, y muchas veces la mejor opción para el cuidado de los pequeños de la casa. El amor puesto en esta tarea es un valor agregado que los papás destacan siempre.

 

Compartir sus recuerdos y contar sus historias: Los abuelos son testigos de hechos pasados trascendentales que despiertan en los niños curiosidad y les da un saber especial sobre la historia de su familia. Esto genera, además, un impacto en la relación con sus padres, ya que al tener más información de sus papás cuando eran niños, los ayuda a comprender con empatía y ternura mucha de las vivencias que tienen con ellos, sus consejos y enseñanzas.

 

Jugar: relacionarse jugando con sus abuelos es la forma más grata y saludable de mantener el vínculo.

 

Mimar y consentir: No es malcriar, sino ser más flexibles, más cálidos y permisivos en algunas cosas menores como darles golosinas, juguetes, permitir juegos con algún desorden, que por tiempo y dedicación pueden hacer, sin la presión y la responsabilidad que han tenido cuando eran padres de niños pequeños. Todo esto, sin romper los acuerdos previamente hechos con los papás sobre los límites y las líneas de educación pautadas.

 

 

Graciela Rainieri

A. Social. UNC

Mat. Prof. 727