Detección de trastornos del lenguaje infantil

La infancia es una época de enorme crecimiento, ¡Qué emocionante es ser un bebé o un niño de dos años de edad …o subir a un transporte escolar por primera vez.! Hay tanto que saber, y todos vienen al mundo como esponjas, para absorber lo que nos rodea.

 

Todos somos diferentes, somos un espectro de colores con diferentes talentos, intereses y constitución física.

Por lo tanto, no es ninguna sorpresa que también se desarrollan a ritmos diferentes. Algunos niños a toda velocidad, casi corriendo antes de caminar. Otros se toman su tiempo o necesitan más tiempo.

El ser humano posee unas estructuras orgánicas que posibilitan su adquisición, pero no es sino a través de las interacciones con su medio socio-familiar y cultural como éste lo adquiere.

Así, desde pequeños, percibimos el modelo sonoro (lenguaje) e intentamos reproducirlo, ajustándonos progresivamente a la forma correcta de nuestro código.

El desarrollo lingüístico está íntimamente relacionado con el desarrollo intelectual, es decir, el lenguaje se enriquece con la maduración intelectual y, a su vez, es básico para dicho desarrollo, ya que constituye un medio de adquisición de conocimientos. En ocasiones nos encontramos con fallas del lenguaje.

 

La problemática que se presenta dentro del campo de los trastornos del lenguaje es amplia y variada. Son muchas las alteraciones que pueden darse, con orígenes diversos y distintos grados de severidad.

La presencia de un trastorno del lenguaje en un niño lleva asociado, frecuentemente, dificultades en la interacción con su entorno, posteriormente un rendimiento escolar deficiente, aislamiento, etc.

 

La detección precoz de cualquier alteración es fundamental y un paso previo para una intervención adecuada. Pero eso no implica alarmarse innecesariamente, viendo trastornos en procesos madurativos normales.

Hemos de ser conscientes, que el niño va a ir adquiriendo y perfeccionando sus habilidades lingüísticas de forma progresiva.

El conocimiento de cómo se produce el desarrollo normal del lenguaje y la observación en contextos naturales, son

los elementos más útiles para detectar problemas comunicativos o lingüísticos.

 

Observación del desarrollo del lenguaje de 0-1 año

 

 Comprensión – Comunicación:

1 – Cuando nos acercamos al bebé con la intención de estimularlo, éste responde:

– Sonríe.

– Sonríe y se mueve.

– No manifiesta ningún tipo de respuesta.

 

2 – El/la niño/a llora de forma diferenciada:

– Para satisfacer necesidades vitales.

– Para reclamar presencia del adulto.

– Para manifestar malestar.

– Suele expresar siempre el mismo llanto.

 

3 – El/la niño/a comienza a emitir sonidos que reproduce de forma autoestimulatoria:

– Sonidos vocálicos con entonación.

– Sonidos consonánticos reduplicados.

– Comenzó a emitir sonidos, pero cesó al poco tiempo.

 

4 – Cuando el adulto se acerca al niño/a con intención de estimular éste/a:

– Aporta su repertorio de sonidos en la situación de estimulación.

– Responde en su turno con sonidos, sonrisa y movimientos variados.

– No reacciona especialmente.

 

5 – Ante situaciones en que se le canta, habla o juega con el/la:

– El/la niño/a permanece alerta y manifiesta alguna respuesta acorde.

– El/la niño/a responde gestualmente y provoca repetición.

– No da respuesta ante esta situación.

 

6 – En presencia del adulto, el niño utiliza el dedo índice o bien realiza una señal gestual interpretable para:

– Pedir un objeto.

– Llamar la atención.

– No realiza gestos con valor comunicativo.

 

7 – El/la niño/a ante personas conocidas del entorno, así como con objetos de uso común:

– Expresa verbalmente dichos términos aunque con errores.

– Se le inicia en la expresión de una palabra y él intenta completarla.

– No hace nada.

 

8 – El/la niño/a ante personas de referencia (padres, abuelos, hermanos, señorita…):

– Responde de forma diferenciada mostrando claramente apego hacia ellos.

– Busca la presencia sin mostrar actitud de protección clara.

– Se muestra indiferente.

 

9 – Diferencia tonos de voz y regula su conducta:

– Siempre.

– En situaciones extremas.

– Nunca.

 

10 – Hacia los 12 meses el/la niño/a expresa intención comunicativa:

– Señalando, con mirada compartida, vocalizando

– Sólo señala su intención de compartir.

– No expresa intencionalidad.

 

 

 

Lic. M. Alejandra Carrizo

Fonoaudióloga, Mat. 711

Postgrado en Lenguaje Infantil