Consejos para evitar enfermedades

El papel que ha asumido la mujer en la sociedad en los últimos años, donde se ha diversificado su actividad, le ha impuesto numerosas exigencias para adecuarse al ritmo precipitado de la vida actual, lo que suele reflejarse en su salud física y mental.

 

Contadora, artista, ejecutiva, maestra, ama de casa, doctora o estudiante. No importa en qué se desempeñe, la mujer ha conquistado un trascendental espacio en la sociedad, pero también ha adquirido nuevos hábitos que repercuten en su salud. Las presiones laborales, exigencias en horarios y el estrés que se vive cotidianamente, así como la necesidad de obtener reconocimiento en el trabajo que realiza, influyen también en la salud mental y emocional de las féminas.

 

Lo que hace algunas décadas era hecho excepcional, ahora es una realidad gratamente consolidada. Con base en la eficiencia, la dedicación, el esfuerzo y responsabilidad, el género femenino ha mostrado su capacidad para desenvolverse con éxito en los ámbitos profesionales más diversos y a la vez sigue ocupando un papel fundamental en la organización del hogar.

 

Las mujeres de hoy trabajan, ganan un sueldo y desean contar con las mismas oportunidades que los hombres. Además del intenso ritmo laboral al que se someten, también deben dedicar gran parte de su tiempo a atender su vida en pareja y educar a sus hijos.

 

“En el afán que tenemos las mujeres de cumplir todos los roles que nos hemos auto adjudicado -ser hijas, madres, esposas, amigas y profesionales descuidamos nuestra salud y a sabiendas nos exponemos a patologías severas”, aseguró la doctora Ramona Jaliff, perteneciente a la Dirección de la Salud del Gobierno de la Ciudad de Mendoza.

Llevar a los chicos al colegio, a sus actividades deportivas, ayudarlos hacer las tareas, asistir a reuniones de la escuela, mantener en orden la casa, hacer la comida y cumplir con los compromisos laborales, es parte de la rutina diaria de las mujeres multifacéticas de hoy.

Por atender todas estas demandas de la familia relegamos nuestra salud y nuestras necesidades. La mayoría de las mujeres no dedica dos horas, dos veces al año en ir al médico; de esta manera nos estamos exponiendo a lesiones biológicas que pueden poner en riesgo nuestro

cuerpo y en consecuencia a nuestros afectos, enfatizó Jaliff. “Amar a nuestra familia también implica cuidar nuestra salud para poder estar bien y cuidarlos a ellos, y a la vez dar el ejemplo”.

 

Entre los problemas de salud más graves se encuentra el cáncer de mama (principal causa de muerte de la mujer), y en segundo lugar el cáncer de cuello de útero. Asimismo, los procesos de índole inflamatorios y las infecciones son problemáticas muy frecuentes. Por eso es fundamental la realización de controles anuales de Colposcopia y Papanicolau a partir de los seis meses de haber iniciado vida sexual y la ejecución de mamografías a partir de lo 40 años, destacó Jaliff.

 

Cuidados diarios

Alimentación saludable: consuma frutas, verduras, cereales, fibras, legumbres, huevos y productos lácteos descremados. Incluya carnes rojas y blancas con poca grasa y digiera comidas bajas en grasas saturadas, grasas trans, colesterol, sal (sodio) y azúcares adicionales.

 

Manténgase físicamente activa: efectuar una rutina de ejercicio (caminatas, bailar, trotar, nadar, andar en bicicleta, etc.) durante 30 minutos al día. Ayuda a su sistema circulatorio y controla el estrés.

 

No fume: fumar es uno de los factores más importantes de riesgo cardiovascular y osteoporosis. Es un hábito tóxico que hay que eliminar a toda costa.

 

Tome alcohol con moderación: no tome más de un trago diario. Si se consume sólo el fin de semana mejor aún.

 

Sexualidad satisfactoria: y buena relación con la pareja es un importante factor para sentirnos plenas y optimistas.

 

Pasatiempo o hobby: desde el punto de vista emocional, la mujer debe crear mejores condiciones para su bienestar psicológico buscando alguna actividad o entretenimiento que le permita realizarse fuera de sus obligaciones, como tomar clases de pintura, fotografía o ir al cine.

 

Prevención de enfermedades

Visitar periódicamente al ginecólogo (por lo menos cada seis meses) a partir de la adolescencia y del momento en que ha iniciado su vida sexual. Aprender la técnica de autoexploración de mama y realizarla cada mes, luego de bañarse. Realizarse cada año examen de Papanicolaou (análisis en microscopio de células del cuello uterino). Es indispensable cuando se lleva vida sexual activa.

 

Si tiene sobrepeso es conveniente asistir a nutricionista para determinar el régimen alimenticio acorde a sus necesidades, en vez de someterse a dietas rigurosas.

Consumir alimentos ricos en calcio durante toda la vida (Vitamina D), pero principalmente desde los 28 ó 30 años de edad. Después de la menopausia es recomendable evaluar los niveles de estrógenos, hacer prueba de densidad de los huesos y determinar la necesidad de emplear algún suplemento de calcio.