Cabezas tomadas!

piojosLos vemos rascarse la cabeza… ya sabemos que nos espera la paciente lucha contra los piojos.

 

Los brotes de pediculosis en los niños de edad escolar parecen acompañar indefectiblemente el comienzo de clases, sobre todo en las épocas de calor. Los piojos constituyen un problema sanitario que atraviesa todas las clases sociales. Veamos mejor de que se trata.

 

Huéspedes indeseados

El piojo llega a la cabeza y se agarra a un pelo, una vez instalado en la cabeza, se alimenta chupando la sangre del cuero cabelludo. Las hembras ponen huevos (liendres) que se sujetan firmemente al pelo. De este huevo nace un nuevo piojo que pronto se hará adulto y se reproducirá en la cabeza del niño infectado dejando más liendres.

 

¿Cómo reconocemos una liendre?

La liendre es de color blanco y tiene forma ovalada. Se distingue de la caspa porque está pegada al pelo de manera que no se desprende al sacudir el cabello.

 

Algunas maneras de evitar su llegada. Los piojos pasan de una cabeza a otra con mucha facilidad. Para evitar el contagio es necesario tomar algunas medidas:

 

– Lavar con frecuencia el pelo.

– Peinar y cepillar diariamente el pelo.

– Revisar frecuentemente la cabeza de los niños, principalmente detrás de las orejas y en la nuca.

– Limpiar peines y cepillos con frecuencia.

– No intercambiar pertenencias personales como peines, gorros, colines, horquillas, etc.